Las minicocinas han hecho su aparición en nuestro España con el boom de los estudios, los pequeños lofts y en general las viviendas reducidas con un solo espacio multifuncional. Lo integran todo, desde fregadero y zona de cocción hasta lavavajillas, frigorífico e incluso lavadora. Y todo integrado en un solo armario de entre 120 y 170 cm de ancho. No se puede dar más…

Lo que antes sólo habíamos visto en juguete (las “cocinitas”, ese superventas de la infancia de todos los tiempos), ahora se ha convertido en un mueble casi, casi imprescindible para algunos espacios. Las minicocinas o kitchenettes ahorran la necesidad de adaptar una serie de armarios y electrodomésticos a una superficie muy reducida, ya que lo llevan todo incorporado en el mínimo volumen: 90 cm de altura, menos de 70 cm de fondo y 120 cm de ancho son suficientes para albergar una cocina completa, que integra todos los “grandes” electrodomésticos  que puedas necesitar, además del fregadero e incluso armarios con baldas.

Algunas están tan bien pensadas que puedes cerrarlas por completo cuando no usas la cocina, con un aspecto muy estético, similar al de cualquier otro mueble de estilo moderno. De esa forma, el espacio donde está ubicada la minicocina puede adoptar otra función el resto del día, bien sea la de salón o la de dormitorio.

En nuestro país primero vimos las de Ikea, el gigante sueco de los muebles funcionales. Pero ya hay numerosos fabricantes que se han lanzado a por su porción en un mercado que, por fuerza, crecerá mucho en los próximos años. Limatec, por ejemplo, es un fabricante suizo con múltiples modelos de minicocinas para adecuarse a todas las demandas. En los premios de diseño tampoco suele faltar el diseño de alguna minicocina a cargo de un joven diseñador que levanta la admiración del jurado de turno por su total integración y sus exiguas dimensiones, perfectamente aprovechadas.

Existen básicamente dos tipos según su altura: las cocinas integradas en un solo armario bajo,que dejan fregadero y zona de cocción al descubierto, y a las que a menudo es posible acoplar una trasera con armarios altos; y las minicocinas de gran altura, con muchos más compartimentos y posibilidad de integrar microondas, pequeño lavavajillas, etc. Atendiendo a su configuración, estas últimas se pueden dividir a su vez en las que se pueden cerrar por completo, guardando tras una puerta o persianilla la cocina, o las que quedan vistas al aire, tipo minicocina de oficina.

La minicocina Attityd de Ikea es la más conocida aquí. Se trata de un  mueble bajo que, por un precio de 799 €, integra fregadero, zona de cocción con dos fuegos de inducción y un frigorífico con compartimento para hielo en sus 120 cm de ancho. Es un bonito diseño en blanco y gris claro, que no desentonará en una vivienda joven con mueble moderno.

Limatec tiene minicocinas desde 90 a 170 cm de ancho con todo integrado en ellas, incluido un frigorífico Liebherr. Su minikitchen para estudios (100 cm) en negro piano, con dos fuegos eléctricos, fregaderos y pequeño frigorífico Liebherr cuesta 677 €. Su minicocina en armario de 100 cm de ancho, que queda completamente oculta al cerrar sus dos puertas, cuesta 1.798 € (la hay también en 90 y 120 cm). Entre ambos rangos se sitúan todos los precios de sus minicocinas.

El distribuidor Minicocinas también dispone de un extenso catálogo de cocinas integradas de pequeñas dimensiones con tres acabados en madera diferentes, en un estilo mucho más clásico. Las hay con puertas abatibles, de fuelles y de persiana. Y los modelos tienen desde 90 cm a 220 cm de ancho. Comercializan sus productos para hoteles y apartamentos turísticos, pero merece la pena preguntar precios en sus distribuidores en España (minicocinas.net).

Si te fijas en este tipo de muebles, y eres medianamente habilidoso con las herramientas de bricolaje, podrás darte cuenta de que hacerse una minicocina integrada es relativamente sencillo. Puedes hacerla partiendo de cero y comprando aglomerado de madera o DM para construir la estructura y luego lacarla, o bien muebles de cocina preparados para la función, a los que sólo tendrás que acoplar una encimera en la que encastrar el fregadero y la pequeña vitrocerámica o cocina de inducción. En uno de los armarios puedes integrar un frigorífico tipo minibar y situar una puerta de armario con algún mecanismo imantado para abrir o cerrar a la vez la del armario y la del refrigerador.

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