Hilos de lino y terciopelo liso contrastan con paredes serigrafiadas. Austeridad y creatividad van de la mano en la decoración de 2013. En todo caso, definir las tendencias decorativas más actuales es difícil. Después de todo, cada decorador tiene su propia forma de crear.

El interiorista y arquitecto Javier Castilla se decanta por una “línea clásica-renovada, mezcla de clasicismo y toques de modernismo en piezas especiales” como cuadros y otros complementos de la decoración. Destaca que, teniendo en cuenta el momento económico, la tendencia viene marcada por la “austeridad”, aunque considera que puede ser “camuflada con un poco de ingenio”.

La austeridad se puede camuflar con un poco de ingenioCastilla lanza un consejo para aquellos que se decidan a reformar su hogar, “¡zapatero a tus zapatos!”. Y recomienda lo importante que es contar con profesionales del interiorismo que “aconsejen y ayuden” para así evitar cambios que “probablemente” no salgan bien.

Luis Alfonso López, director de Proyectos de Gastón y Daniela, detalla que los textiles se teñirán de todas las gamas de amarillos y verdes. “Ocres, mostazas, limón y dorados y verdes lagarto, ácidos hierba, menta y turquesas” coparán las telas de 2013.

Mientras que Fran Serrano, director creativo de Pepe Peñalver,ha destacado “los turquesas, fresas y mostazas”, sin olvidar “los tonos lavados y ‘vintage’ como los naturales, pasteles, verdes agua y diferentes gamas de grises”.

En cortinas y paredes, el estampado cede paso a los lisos Para ambos directivos, los lisos toman protagonismo sin relegar del todo a los estampados. “El cliente se dirige hacia valores seguros” aunque los diseños florales “con cierto romanticismo son muy populares” así como elementos figurativos que imitan “sinuosas formas de la naturaleza”, explica Serrano.

Para Luis Alfonso López, los estampados cederán paso a los lisos en los grandes volúmenes como “sofás, cortinas o paredes”, pero tendrán un espacio en “suelos o pequeños muebles” como butacas, almohadones o mantas, donde también los geométricos, las rayas étnicas, los vistosos “revivals de paisleys” de la India y los orientales ikats encuentran su hueco.

Los hilos de lino y algodón y las lanas y franelas toman protagonismo “por lo confortable de sus texturas y la calidad del tejido natural” mientras que el terciopelo liso de algodón también será un gran protagonista frente a los de texturas o brillos que van decayendo, subraya López.

Para vestir las paredes de arte se llevan los vinilos y murales. Las telas que imitan pieles de pelo largo para mantas, asientos de campo o looks rústicos conviven con el resurgir de los tartanes y los dibujos escoceses en colores vivos y contrastados como el blanco-negro, blanco-azul marino o blanco-marrón chocolate, “en un claro guiño a los “50 del siglo pasado”, concluye.

Otra de las tendencias será vestir las paredes de arte sin necesidad de colgar un Picasso o un Matisse. Silvia Langa, fundadora de “The Wallery”, cambia el concepto de mostrar el arte y propone vinilos y murales, que miden 4 x 3 metros y 3 x 2 metros, realizados por artistas internacionales como Amaia Arrazola, Conrad Roset, Iván Bravo, Caroline Selmes, Chamo San o Brosmind con la intención de decorar de una manera diferente cada hogar.

Para aquellos que solo deseen innovar el color que luce su pared, la firma internacional de pinturas Bruguer apuesta por una paleta en la que el índigo es el protagonista absoluto. Según los responsables de la firma, el azul añil es un color asociado a la “sabiduría, la honestidad y la “tranquilidad” un tono que realza cada habitación.

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