Abrir la puerta y disfrutar al momento de un espacio acogedor. Esto es posible si decoras el recibidor al detalle. Hoy te proponemos una guía para decorar de arriba a bajo tu recibidor; la acompañamos con una galería de imágenes para que busques looks adecuados al recibidor que te imaginas en tu casa.

Crea diferentes espacios

  • Lo más importante es que no des ningún centímetro por perdido. Pero ¡ojo!, tampoco lo recargues.
  • El recibidor y las zonas de paso adyacentes pueden convertirse en un espacio vital de desahogo para el resto de la casa. Para no recargarlo en exceso, asegúrate antes de que el ancho de paso es de al menos 90 cm.
  • Al entrar en un lugar la mirada se dirige hacia la derecha y hacia delante. Por ello, sitúa los elementos a ese lado.
  • Sírvete de alfombras para delimitar zonas del recibidor. Si es de pelo largo, elígela con cuerpo para que no se desplace y evitar tropezones.
  • Si tu recibidor es estrecho pero con mucha altura, puedes optar por un altillo, y si tienes espacio entre dos pilares, mejor planificar un armario empotrado.

Suelos y zócalos

  • Para ganar continuidad con el resto de la casa lo mejor es que unifiques el suelo.
  • Si optas por parquet, elige lamas anchas y colócalas hacia la entrada de luz: te dará más profundidad.
  • En zonas de mucho tránsito, el papel de los zócalos va más allá del meramente decorativo ya que, además, se encargan de proteger las paredes de los roces de los muebles, así como de ocultar posibles imperfecciones. Escógelo sufrido.

Los colores

  • Tonos claros y neutros son los más adecuados. Beiges, cremas, piedras… acostumbran a ser los protagonistas. Lo son por su capacidad para sumar claridad y ampliar el espacio, y también por ser perfectos comodines a la hora de hacer las transiciones entre estancias. Las decoraciones más actuales se decantan por el nuevo blanco –el gris– y por añadir alguna nota de color en forma de pared de contraste, un buen modo de resaltar la claridad del resto.
  • Si necesitas ganar altura en tu recibidor, pinta el techo más claro que las paredes: te incrementará la sensación de altura.
  • Procura que haya una transición armónica entre las distintas estancias que relaciona. Si quieres que el conjunto sea más homogéneo, unifica el material de las puertas y de los rodapiés.

Iluminación

  • Planifica una luz general abundante y sin zonas de penumbra. Puedes empotrar varios halógenos, a 90 cm de distancia, o apliques cerca del techo.
  • En zonas de paso, si optas por sensores de presencia ahorrarás en la factura eléctrica, ya que la luz se enciende solo cuando detecta movimiento.
  • Si tu recibidor es oscuro, puedes optar por sustituir puertas y paredes por lunas acristaladas, que permitirán el paso de la luz de la estancia contigua. Desde transparente al ácido, escoge el cristal en función del grado de comunicación e intimidad que quieras.

Los muebles

  • Pocas piezas, prácticas y decorativas. Éstas son las premisas que deben cumplir los muebles para el recibidor. Una balda o una consola para dejar la correspondencia y algún colgador serán más que suficientes.
  • Si necesitas un armario, opta por uno empotrado: no resta metros y permite tener a mano la ropa de calle.
  • Si lo que necesitas es rebajar la presencia de los muebles, repíntalos o lácalos en blanco.

Detalles decorativos

  • Espejos: conectan visualmente el recibidor con las estancias que le rodean. Son muy útiles por su capacidad de dar profundidad, multiplicar la luz y ampliar el espacio. La tendencia actual pasa por apoyarlos en lugar de colgarlos.
  • Para darle el toque final, personal y acogedor, decora las paredes de tu recibidor con composiciones de cuadros y fotografías.

Fuente: Revista El Mueble

Fotos: Pinterest 

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