La decoración en color morado, así como sus diferentes tonos, es quizá un poco arriesgada para los más conservadores. Aun así, los ambientes decorados con tonos morados llenan de feminidad y distinción las estancias.

El color en sí transmite misterio, magia, espiritualidad, romanticismo y diversión. Es por tanto un color versátil, capaz de transmitir muchísimo dependiendo de los materiales y colores con el que lo complementemos.

El tono violeta está asociado en ocasiones con la creatividad y la inventiva. Por tanto, es un buen tono para pintar las paredes de un estudio, o incluso los dormitorios infantiles, para que nuestros hijos puedan dejar volar su imaginación. Además, cabe destacar que los lilas más claros, son ideales para estilos decorativos como el Country chic, aunque quizá tengamos que mezclarlos con algunos otros colores de base más claros. En esta gama más clara, los espacios pequeños serán lienzos ideales para plasmar la belleza de esta tonalidad.

Podemos usar púrpura en los espacios amplios y abiertos, ya sea un dormitorio, una cocina o incluso un cuarto de baño; y es que los cuartos de baños modernos, usan en sus azulejos una variedad cromática de lo más amplia, añadiendo también este tipo de colores que tanto aportan a la decoración.

Además, cabe destacar que este color también puede usarse en espacios pequeños, pues pintando una estratégica pared, conseguiremos que nuestros ojos perciban la habitación mucho más grande de lo que es.

Como siempre os aconsejamos, si no nos atrevemos con la pintura de nuestras paredes, siempre podemos incluir este color de moda en pequeños toques. Quizá lo más fácil sea el textil, aunque también podemos jugar con jarrones, tapizados de sillas o incluso el cabezal de nuestra cama.

Anuncios