Una decoración femenina se destaca por ser muy clara y luminosa. Para conseguirlo, puedes comenzar eligiendo una paleta de colores que se adapte a estas características. Elige una base neutra y clara: blanco (en cualquiera de sus variedades) o beige; combínalo con colores pasteles como rosa, azul, verdes… todo depende de tus gustos. Si quieres un toque más drástico, entonces el papel tapiz con estampados florales o geométricos de colores suaves sería ideal. Una de las paletas de colores más populares en este estilo es blanco, rosa y azul turquesa.

El mobiliario debe ser de colores claros. Un sofá blanco o beige sería ideal, pues podrías cambiar su aspecto con cojines de colores y texturas diferentes. El estilo de los muebles dependerá de tu decoración en general: pueden ser de líneas sencillas y rectas para un salón femenino con tendencias minimalistas, o bien puedes conseguir sillones capitoneados (como los chesterfield) y sillas Berguere para acompañarlo. No temas mezclar épocas y estilos! Menos es más: como mencionamos anteriormente, en una decoración femenina la luz y el espacio son fundamentales; así que utiliza el mobiliario necesario. Esto hará que el lugar luzca más amplio y ventilado.

No olvides los detalles: las lámparas colgantes de estilo clásico, como arañas de cristal y similares crearán un punto focal en el espacio además de otorgar un aura distinguida y elegante. Así mismo, los cojines, mantas para el sofá, alfombras y lámparas de pie en materiales de texturas contrastantes, como el cristal, contribuirán a crear la atmósfera delicada que tanto te gusta. Puedes encontrar instrucciones para hacer estos detalles decorativos en nuestra página, lo que resultará en un lugar original y lleno de personalidad. Un jarrón lleno de hermosas flores puede ser el toque final para el salón armonioso y delicado que acabas de crear.

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