Foto: Corbis Texto: Álvaro Anglada — Hay sitios donde el espectáculo está arriba. Techos y cubiertas de palacios, iglesias y museos que son una obra de arte en sí mismos y a veces el inicio de una ligera tortícolis. Más, bajo estas maravillas merece la pena arriesgarse y colocar nuestra cabeza entre los omóplatos y mirar arriba. Recorremos el mundo en busca de los techos más bonitos.

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