Algunos intentan prevenir los resfriados con propóleo o equinácea, otros simplemente renuevan el armario. Pero está claro que todos nos preparamos para el cambio de estación. Y ya que nos preocupamos por nuestro interior, ¿por qué no hacerlo por el exterior? Preparar la casa para el invierno puede ser la mejor manera de protegerte de las inclemencias de las temperaturas que están a la vuelta de la esquina.

Atención a los consejos que te ofrecemos en Decoración, diseño e inspiración:

1. Aíslate del mundo. No es necesario que te conviertas al budismo y te dediques a la contemplación en la intimidad de tu hogar, pero deberías revisar tus ventanas y puertas. Un buen cerramiento aislará tu casa del frío invernal, lo que supondrá un ahorro en calefacción. También una buena persiana actuará de aislante y si recuerdas abrirla y cerrarla a las horas apropiadas, podrás aprovechar al máximo las pocas horas de luz del invierno.

2. Ande yo caliente… Importante: si tienes calefacción de gas, revisa tus radiadores. Debes purgarlos para sacar el aire que se acumula en los meses en los que están parados. Esta sencilla práctica a la que no deberás dedicar más de 1o minutos, permitirá que el radiador caliente de forma homogénea, con lo que aumentará el rendimiento de la calefacción y ahorrarás energía.

3. Esa odiosa tarea llamada “cambio de armario”. Hazlo con tiempo, a ratos, progresivamente, decide qué ropa vas a seguir utilizando y cuál vas a desechar (o a donar) y compra alguna nueva prenda de abrigo si la necesitas. Si empiezas ya, para cuando lleguen las bajas temperaturas esta tarea ya será historia.

4. A prueba de frío. Asegúrate de que dispones de mantas y edredón o funda nórdica para toda la familia. Y colócalas en un lugar estratégico, al alcance de todo el mundo, porque una de estas noches que se avecinan los podría sorprender una bajada brusca de temperatura.

5. Cambio de escenario. Sabemos que este verano has disfrutado de unas fantásticos asados y cenas con amigos en la terraza o jardín de tu casa, pero a partir de ahora poco los vas a utilizar. Por eso mismo, es el momento de guardar sillas, mesa y cualquier otro mobiliario que tengas a la intemperie (o bien, protegerlo con fundas).

6. Una decoración para cada estación. Precisamente ahora que no podrás disfrutar de las cenitas al aire libre, puedes “trasladar” esa estupenda zona de ocio al salón de tu casa, por ejemplo, y aprovechar para realizar algún cambio de decoración. Añade toques cálidos como, por ejemplo, alfombras, cojines, una manta de patchwork en el sofá, una nueva pintura en la pared… no es imprescindible que inviertas mucho dinero, sino simplemente que tengas imaginación.

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