Scott Watson es el propietario de esta casa y no es raro que le despierten en medio de la noche los ruidos de las ballenas golpeando el agua con su cola. La propiedad está en Hawái, en lo alto de un acantilado y tiene en total casi 1.000 metros cuadrados. Está valorada en 19,25 millones de euros, pero como no consigue venderla en ese precio la subasta al mejor postor. Diez personas pujaron por la casa y la subasta se cerró satisfactoriamente aunque no ha trascendido ni el nombre del afortunado dueño ni el precio que pagó por este pequeño paraíso. Una casa con helipuerto, piscina con tobogán infantil, ascensor hidráulico forrado de cuero de Louis Vuitton, cinco dormitorios y 10 baños, un fantástico salón… Todo con vistas al Pacífico y a una preciosa cascada. También cuenta con un campo de golf de nueve hoyos y una pista de baloncesto y tenis con graderío para 450 personas.

Click sobre las imágenes para ampliar

 

Anuncios