Cuando se trata de elegir una cortina las opciones pueden ser muchas. Dar con la cortina indicada requiere tener una idea clara de las distintas variantes posibles: funciones, modelos, diseños, materiales y medidas. También hay que saber que la elección de una cortina, y no otra, puede torcer por completo la decoración y el aspecto general de una habitación.

1) Definir la función de la cortina

El primer detalle a tener en cuenta es definir qué factores formales nos demandan colocar una cortina; qué función o propósito práctico contempla nuestra elección.

Las variables pueden ser muchas, incluso una suma de varias. Sin embargo es preciso aclarar cual o cuales serán los motivos en el que tengamos que pensar en una cortina. Estos pueden ser:

• Filtrar (tapar o disminuir) el paso de la luz.

• Resguardar la privacidad.

• Reforzar un estilo decorativo.

• Acompañar o combinar con ciertos detalles de color o estilo a otro elemento de la decoración: una alfombra, el tapizado de un sillón, el empapelado.

• Realzar una vista al exterior.

• Disimular un defecto de contrucción.

• Ampliar o reducir visualmente una habitación o una ventana.

2) Elegir el tipo de cortina

Una vez que tenemos claro para que vamos a usar la cortina, se pueden empezar a definir los detalles estéticos: tipo de cortina, color, tela. El tipo de cortina está dado principalmente por el sistema utilizado para colgarla y el diseño adecuado a ese sistema.

Cortina clásica en barrales

Guia: Cómo elegir las cortinas adecuadas para tu casa
La opción más conocida y práctica sin duda son los barrales; fáciles de aplicar, decorativos y adaptables a cualquier tipo de ventana. La diversidad de materiales -madera, hierro, patinados en distintos colores, etc.- nos obliga a pensar seriamente en elegir la mejor opción que se adapte al estilo general de la habitación. Un barral de madera lustrada va muy bien con una decoración rústica, pero podría desentonar con un estilo demasiado moderno. Conocer estos condicionamientos son parte fundamental de la elección.

Otro aspecto de los barrales son los elementos complementarios: argollas, soportes y terminales. También hay que contemplar las diferentes opciones para ocultar o disimular el barral, por ejemplo detrás de un tapa rollos, aunque quedan muy bien visibles y hasta de mayor grosor para darle más protagonismo.

Acerca de los cabezales: se le llama así a la terminación superior de la cortina. Estos pueden ser fruncidos, planos, con triple o doble pellizco, con o sin tabla, etc. Desde allí sujetarnos las argollas o presillas que las mantendrán en el riel, aunque el cabezal puede incluir una serie de métodos más artesanales que reemplacen a las argollas o directamente las disfrace, por ejemplo tiritas de tela que hacen las veces de argollas.

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Cortinas de Rieles

Guia: Cómo elegir las cortinas adecuadas para tu casa
Las cortinas de rieles están compuestas por un riel y unas guías deslizantes en las que se sujeta la cortina por medio de pequeños ganchos. Hay dos clases de rieles, de plástico y de metal. Lógicamente los de metal son mucho más resistentes y aptos para todo tipo de cortinas. Los de plástico se reducen a cortinas livianas o medianamente livianas, pues no resisten demasiado peso. Este sistema de rieles es ideal cuando no contamos con suficiente espacio entre la ventana y el techo para colocar un barral.

Este sistema se completa con cuerdas o bastones para abrir o cerrar las cortinas, que van colocados en un lateral de la ventana o integrado a la cortina.

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Cortinas con Tensores

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Novedoso sistema de cable de acero al cual se sostendrá la tela de la cortina por medio de ganchos o argollas. Ante todo es muy práctico y fácil de adaptar a cualquier ventana, pero sólo para cortinas livianas y ambientes de estilo moderno e industrial. Por su diseño despojado se adapta mejor a cortinas simples, sin demasiado diseño, cabezales o volados.

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Cortinas Romanas

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Las cortinas romanas consisten en un panel de tela liso que se pliega verticalmente, formando un acordeón, gracias a un sistema de varillas horizontales cosidas a intervalos regulares por dentro de la tela. Las varillas sirven para mantener la tela tensa y así los pliegues se forman sin problema. El mecanismo se maneja manualmente por medio de un cordón.

Cortinas Roller o de Enrollar

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Las roller o cortinas de enrollar consisten en un panel de tela liso con un rodillo giratorio colocado en la parte superior que permite enrollar o desenrollar la cortina desde un cordón.

Visillos

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Los visillos son paneles de cortina sujetos por arriba y por debajo mediante un sistema de dobladillos en los que se pasa un par de varillas de metal tensadas y sujetas a la ventana. Se visualizan como pequeñas láminas planas de tela que permiten el paso de la luz pero al reparo del exterior. Se adaptan muy bien en ventanas pequeñas, sobre todo en las de vidrio repartido de puertas o ventanas antiguas. Este sistema utiliza telas finas como la organza, el voile, el lino o la gasa, generalmente de colores claros: blanco, tiza, pastel o crudo.

3) Elegir la tela

Al margen de las consideraciones meramente estéticas -que se deberán atender en cada caso en particular-, una buena razón para elegir la tela es dar con el tejido adecuado que nos permita dejar pasar la luz requerida.

En habitaciones con pocas horas de sol directo, es conveniente una cortina ligera y traslúcida, que permita el paso de luz pero que ofrezca intimidad. En cambio, en habitaciones expuestas a mucha luz solar, se requieren cortinas más gruesas, que eviten excesivo calor en verano y el desgaste durante todo el año de muebles y objetos producido por los rayos solares.

Por lo general todos los tejidos van bien para una cortina, excepto los demasiado rígidos. Si necesitamos restringir el paso completo de la luz lo mejor será un terciopelo, pana o brocado. Lo más moderno en este sentido son los blackout, telas cuya composición, con un lado vinílico, impiden el paso de la luz.

En cambio, si lo que deseamos es no oscurecer demasiado la habitación o simplemente proteger nuestra privacidad, las mejores telas a utilizar son el algodón muy ligero, el lino y la gasa. Una combinación interesante es utilizar una cortina liviana detrás de otra con más cuerpo, para disponer alternativamente de una u otra dependiendo de la necesidad de oscuridad o luz, pero siempre resguardando la privacidad.

4) Elegir el color y diseño de la cortina

El color de la cortina es determinante en la decoración o en el efecto que se quiera lograr. Las cortinas oscuran reducen visualmente la habitación, mientras que las cortinas claras la agrandan. Los estampados grandes deben ser utilizados cuidadosamente.

Siempre tome en cuenta el material, el color y el diseño de las telas con que están tapizados los muebles del lugar donde va a colgar las cortinas; también es importante considerar el color de las paredes y el tipo de piso, alfombra, o tapetes para que todo armonice.

 

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